Miércoles, 23 de Mayo de 2018
Institucional / Carta del presidente
Carta del presidente

Al momento de comenzar un nuevo ciclo de la Fundación Saber Cómo (FSC),  entidad sin fines de lucro creada por el INTI hace ya casi doce años, quiero destacar varios temas que marcarán la impronta de esta etapa, siguiendo la orientación general que nos indica el Consejo Directivo  del INTI.

Desde hace décadas me acompaña la certeza personal que el INTI es la herramienta profesional más idónea para hacer lo que hay que hacer: desarrollarnos, que no sólo es crecer económicamente, sino agregar valor a todas nuestras industrias, servicios y emprendimientos. Para cumplir ese objetivo, propio de su ley fundacional, el Instituto cuenta con más de tres mil colaboradores en los centros de todo el país. Sabemos que hubo, hay, y habrá dificultades para ello, y que no todas son de índole “tecnológica”, pero estoy convencido que sin el aporte de la actualización y de la innovación, todo camino futuro estará sembrado de mayores conflictos y  riesgos.

Todo indica que el gran conflicto global es hoy la creación de empleo genuino dentro de cada frontera nacional, en el marco de una nueva globalización, gobernada por la eficiencia en las cadenas de valor y la distribución de funcionalidades. Agregar valor y creación de empleo bien remunerado, deben ser caminos convergentes. Por ello todos los países desean innovar para crear ese tipo de empleo, como el modo más eficaz de mejorar los estándares de calidad de vida de sus respectivas poblaciones. El progreso social no está relacionado sólo con el consumo, sino que está medido por la calidad del empleo, de la inversión y de los emprendimientos que se concreten.

La extrema competencia entre los países trae las incomodidades de tener que estar atento a los problemas reales presentes y en estado de alerta por los cambios que se avecinan. Son tiempos de incertidumbre y de amenazas. Siempre es mejor conocer previamente las causas, que dejarse sorprender por sus efectos. Por ello los desafíos de la hora deben ser atendidos con agilidad y siempre defendiendo el interés nacional. Nuevos aires proteccionistas harán más dificultosas algunas exportaciones y las trabas para-arancelarias se manifestarán con nuevos argumentos o requerimientos técnicos. Las autoridades del INTI ya están actuando en ese sentido, ampliando y fortaleciendo la capacidad de respuesta a esos retos.

El desarrollo económico y social tiene raíces territoriales, manifestado en complejos productivos sectoriales con alta dinámica innovadora y de creación de nuevas empresas; algunos de dichos ecosistemas locales están integrados en cadenas globales de producción, innovación y comercialización. Otros atienden sólo el mercado interno, nacional, regional o local. Su sinergia es clave para una verdadera integración territorial y social. Todos son importantes y deben sostenerse en acuerdos interinstitucionales locales, provinciales y nacionales.

La construcción deliberada de la competitividad no es sólo un “issue” nacional. Abarca a las empresas, grandes, medianas y pequeñas, a las instituciones privadas y públicas en los niveles nacionales, provinciales y municipales incluyendo  las vinculadas al sistema de  ciencia y tecnología; a las universidades; y a todo el sistema educativo. Es decir es una problemática de la sociedad en su conjunto. Cada cual debe cumplir su papel: el desarrollo local sustentable debe retroalimentar su propio desarrollo, la esfera nacional debe cooperar en la construcción de capacidades locales, todos debemos comprenderla y actuar en consecuencia.

Las regionales del INTI, en todas las provincias, en línea con la conducción central del INTI, tienen un papel destacado para lograr el objetivo nacional, de creación de empleo sustentable; previendo el futuro y presentando alternativas y propuestas para, desde uno de los planos necesarios, poder atender, o al menos mitigar, los problemas existentes. El INTI tiene antecedentes valiosos en ese sentido como el “Programa de Mejoras de las Economías Regionales y Desarrollo Local”, financiado por la Unión Europea, que puso a disposición de las minipymes y pymes,  los medios técnicos para satisfacer las demandas de mejoras, de eficiencia y de calidad de sus productos o servicios.

Entendemos que la productividad de la economía depende fundamentalmente de la incorporación de tecnología, de las mejoras en los procesos de gestión empresarial, así como de una administración estatal eficiente, en el marco de un rumbo estratégico medianamente consensuado entre todos los argentinos.

En ese marco y contexto, al INTI –con la humilde colaboración, en el ámbito de su competencia, de la Fundación Saber Cómo- le cabe ser, cada vez con mayor ahínco, el articulador central de los procesos de incorporación tecnológica, y del sistema de capacitación de los procesos de gestión empresarial, a través de sus innumerables cursos y seminarios dictados a lo largo del año. También debe buscar el reconocimiento de emprendedores en quienes volcar la experiencia y el alto nivel científico-tecnológico de todos sus Centros Sectoriales y Regionales.

Un desafío de cara al futuro es el problema de la sustitución del empleo por la introducción de las nuevas tecnologías en todo ámbito de nuestras vidas: digitalización, informatización, inteligencia artificial, robótica, biotecnología industrial, impresión 3D, nano tecnologías, fotónica, big-data, neurociencias, y la combinación de cada una de ellas entre sí, nos marca un panorama futuro al que hay que atender, tanto como los problemas del medio ambiente, la eficiencia energética, las energías renovables y la transformación de los vieja empleabilidad en las nuevas capacidades para afrontarlas. No se trata de poner toda la carga en los nuevos desafíos, sino de administrar los medios disponibles para simultáneamente resolver los problemas del presente, atendiendo los temas de generación de empleo en pos de resolver o mermar las condiciones de pobreza.

Los modelos convencionales de abordaje a problemáticas tan complejas podrían ya no ser tan útiles: como por ejemplo, dividir el todo en unidades más simples; así como la super-especializaciones. Una perspectiva holística correlacionando los contextos geopolíticos, socioculturales, ecológicos, científicos y tecnológicos y obviamente, también económicos, puede ser la herramienta más apta para entender las nuevas realidades y resolver la dinámica futura, su dirección, su velocidad y los riesgos y oportunidades que implican. No se trata de predecir el futuro, sino de desarrollar las capacidades individuales, empresariales y estatales para gestionar la incertidumbre, imaginando escenarios futuros alternativos desde una perspectiva sistémica, evitando reducir las situaciones complejas a las relaciones lineales causa-efecto.

El talento creativo y emprendedor argentino es excelente. No tuvo un desarrollo adecuado por problemas exógenos a dicha característica, principalmente por momentos de inestabilidad económico-financiera. Pese a ellos la Argentina produjo cuatro unicornios (empresas de más de mil millones de dólares, de base digital, formadas en solo siete años promedio), el doble que en Brasil. Las nuevas tendencias en la transmisión del conocimiento son la creación de mapas de aprendizaje personalizadas, adaptadas a cada realidad. Se trata nuevamente de un saber situado. La innovación no solo puede aplicarse a los negocios globales. Hay mucha problemática social que necesita innovación para que mucha gente tenga mejoras en su calidad de vida. Por ejemplo el mundo de los más adultos o el de aquellos que tienen capacidades diferentes.

En esta apretada síntesis de mis pensamientos y ocupaciones, la Fundación Saber Cómo, que orgullosamente presido, tiene un papel destacado como entidad sin fines de lucro, asistiendo y trabajando para el INTI, en orden al correcto desarrollo de sus metas y objetivos y  articulando políticas que tiendan a la mejora de la situación descripta.

Por último quiero dejar expresada en este mensaje mi disposición personal para estar al servicio de todos los integrantes del INTI, de los miembros y colaboradores de la Fundación Saber Cómo y de la comunidad nacional en general, para el logro de un gran avance en la transferencia de conocimientos y en la creación de valor en los procesos productivos, con la idea que de este modo avanzaremos firmemente en pos del Bien Común.

Lic. Ricardo Auer