Miércoles, 23 de Mayo de 2018
Programas / Biotecnología Industrial
Entrevista a Diego Libkind especialista en levaduras y Biotecnología cervecera
El biólogo y especialista en levaduras y tecnología cervecera de la Universidad Nacional del Comahue habla en esta entrevista sobre el proceso que permitió el descubrimiento de la contraparte salvaje del híbrido de las cervezas lager, y sobre los desafíos de articular el trabajo entre los sectores científico y productivo para lograr la transferencia tecnológica.

Universidad Nacional de San Martín- Entrevista Por Mariano Nuñez Freire
http://www.unsam.edu.ar/tss/diego-libkind-a-la-ciencia-hay-que-tenerle-paciencia/

Agencia TSS – Diego Libkind estudió Biología en la Universidad Nacional del Comahue, en Bariloche. En el año 2001 se incorporó al Laboratorio de Microbiología de esa universidad como becario doctoral del CONICET y comenzó a investigar sobre diferentes levaduras de la región sur de la Argentina y sus posibles aplicaciones.

“Surgieron líneas de investigación en levaduras de glaciares que tienen potencial para la producción de proteínas anticongelantes y de otras líneas vinculadas con la producción de protectores solares, un área en la que logramos una patente. Y también de levaduras adaptadas a ambientes ácidos, como los del volcán Comahue y el lago Caviahue, que se utilizan en biorremediación”, explicó. Sin embargo, la publicación en 2011 de un trabajo sobre levaduras fermentadoras en los bosques patagónicos significó un punto de inflexión en su carrera, en la del laboratorio y en el vínculo entre ciencia y cerveza en la Argentina.

“Esa levadura, que denominamos Saccharomyces eubayanus, resultó ser la “madre” de la levadura lager, ampliamente utilizada en la producción de cerveza. La publicación de este descubrimiento tuvo gran impacto y generó mucho interés en la industria cervecera tanto a nivel local como internacional, ya que en ese momento estaba en pleno auge, y me mostró un mundo apasionante en el que había un nicho para aplicar lo que nosotros sabíamos”, agregó.

El año pasado, Libkind participó en Bariloche de la presentación de la que será la primera cerveza 100% argentina –elaborada con la Saccharomyces Eubayanus– y que, estiman, estará en el mercado durante este año. También anunció la creación del Centro de Referencia en Levaduras y Tecnología Cervecera (CRELTEC), que depende del Laboratorio de Microbiología Aplicada, Biotecnología y Bioinformática del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC), del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue, del cual es director. Durante 2017, también participó de la organización de los encuentros Ciencia y Cerveza, que se realizaron en diferentes puntos de toda la Argentina.

¿Desde un inicio buscaban una levadura para cerveza?

Las levaduras para cerveza no eran mi objeto de estudio, ni siquiera otras levaduras parecidas. Yo trabajaba con levaduras completamente distintas que sirven para otras cosas. El descubrimiento fue muy gradual, hasta que entendimos de qué se trataba. Sabíamos del valor científico que tenían, pero no del valor tecnológico. No lo preveíamos hasta que las cervecerías nos lo mostraron.

¿El trabajo del grupo de investigación siempre estuvo orientado a la aplicación en el sector productivo?

Sí, siempre tuvo orientación aplicada. Pero el tema es que en ciencia, bueno, a la ciencia hay que tenerle paciencia. Muchas veces los desarrollos a escala de laboratorio no son aplicables a nivel industrial o la transferencia es complicada. De hecho, veníamos trabajando con protectores solares de levadura desde el año 2005, conseguimos una patente en el año 2009 y todavía falta bastante para llegar a un producto para la industria. El caso de la levadura cervecera patagónica es excepcional, por eso nos da tanta satisfacción. Si bien tuvimos complicaciones, ya estamos en la industria y estimo que durante este año estaremos saliendo al mercado con los cerveceros artesanales barilochenses.

¿Cómo fue esa transición de la investigación a la aplicación en la producción?

Mi inquietud era empezar a investigar sobre su aplicación. Podríamos haber elegido dársela a una cervecería y ver qué pasaba, pero como era un recurso biológico atado a restricciones, a permisos y cuestiones que había que resolver, mi camino fue: “Bueno, voy a hacer yo la cerveza”. Así fue como primero empecé a hacer cerveza con una productora amiga y posteriormente lo hice por mi cuenta. Dediqué mucha energía, tiempo y esfuerzo a entender el procedimiento y a empezar a probar esta levadura, para entender cuáles eran sus limitaciones, sus ventajas y potenciales aplicaciones.

¿Cómo fue el contacto con el sector productivo?

Cuando empecé a interactuar con el sector cervecero nos encontramos con la necesidad de generar un lenguaje común para entendernos porque venimos de mundos muy diferentes. Obviamente, yo tuve que adecuar mi lenguaje, mi forma de comunicar, entender bien lo que hacían ellos y, básicamente, generar un puente de vinculación basado en la confianza.

¿Con qué se encontraron al comenzar a trabajar? ¿Cómo fue la experiencia de articular el trabajo científico con el de los cerveceros?

Una de las primeras cosas que me encontré fue lo poco que saben los productores sobre levaduras y el rol que tienen en el proceso y cuánto sabía yo. Al mismo tiempo, qué poco sabía yo del resto del proceso de elaboración de cerveza. Fue un ida y vuelta constante y lo sigue siendo. A veces, se nos ocurrían cosas que podían beneficiarlos pero los productores no estaban listos. Nosotros podíamos hacerlo, pero ellos tenían otras prioridades. Tuvimos que conocer bien al sector para ver qué era lo que nosotros podíamos hacer y si les servía. Este tipo de articulación nos dio la pauta de que hay un timing en la transferencia de tecnología que es clave y que es necesario tener en cuenta a la hora de invertir energía en un desarrollo entre el sector científico y la industria.

¿De qué modo orientaron el trabajo a partir de ese conocimiento del sector cervecero?

En el camino fuimos construyendo servicios y capacidades de asesoramiento, capacitaciones, servicios analíticos, provisión de levaduras nuevas y transferencia de herramientas para mejorar la calidad, los procesos y reducir costos. Una de las cosas más importantes fue ayudarlos a reutilizar las levaduras, que en la producción de cerveza es lo ideal. Esto tiene un gran impacto en la mejora de la calidad del producto y una reducción de costos enorme.

En los últimos años se ha visto un crecimiento sostenido de la producción de cerveza en todo el país. ¿Cómo impacta en su trabajo?

El número de cervecerías aumenta y las más antiguas crecen en volumen. También aumentan las necesidades de controles de calidad, insumos, levaduras, asesorías y capacitaciones, que son los servicios que nosotros prestamos. Nuestro grupo ha crecido mucho en cantidad de recursos humanos –actualmente son doce personas– y en equipamiento de la mano de esta interacción con el mundo cervecero, aunque no hemos podido crecer en metros cuadrados.

En ese contexto, ¿cómo se preparan para enfrentar una demanda en crecimiento?

Desde el sector público, nuestro crecimiento, ahora más que nada, se ha visto muy limitado. Nos falta mucha inversión en infraestructura. Así surgió de mi grupo la iniciativa de generar un espacio exclusivo que potencie todo lo que estamos haciendo. La creación del CRELTEC nos va a permitir generar nuevos espacios de trabajo en microbiología, desarrollo de levaduras, caracterización de cervezas e innovación en tecnología cervecera, además de posibilitarnos ampliar la oferta de servicios. Desde 2015 organizamos los encuentros Ciencia y Cerveza, que a partir del año pasado se volvieron itinerantes. Ya estuvimos en Corrientes, Rosario, Córdoba y Buenos Aires. Así, lo que hicimos en Bariloche lo estamos llevando a otros puntos del país y, de ese modo, desde el CRELTEC estamos generando redes de laboratorios en el CONICET para que sigan extendiendo lo que nosotros aprendimos.

 

MÁS NOVEDADES
La compañía Bioceres descubre cultivos resistentes a las sequías.
La compañía Bioceres líder en biotecnología en Argentina descubre cultivos resistentes a las sequías. En 2015 se convirtió en la primera empresa del mundo en obtener la aprobación regulatoria de una soja modificada genéticamente para resistir la sequía, una tecnología que está replicando en otros cultivos y está muy avanzada también para el trigo.
VER MAS
Ya se produce la quimosina en Argentina, insumo clave para la fabricación del queso
La firma Bioceres extrae el insumo clave para la fabricación del queso. Se extrae de plantas de cártamo genéticamente modificadas y es un gran avance de la Biotecnología en nuestro país.
VER MAS
Reglamentan una Ley de Biotecnología para favorecer inversiones
El Gobierno Nacional anunció la reglamentación de la Ley de Desarrollo y Promoción de la Biotecnología Moderna, fruto del consenso con el sector y del trabajo conjunto de los ministerios de Producción, Ciencia y Tecnología, Agroindustria, Salud y Hacienda.
VER MAS
Doce clones sanos de una sola yegua de polo, récord argentino de clonación
Con tecnología desarrollada en el país, se logró una docena de copias idénticas de Imperial; la compañía biotecnológica a cargo del desafío ya es la primera del mundo en productividad
VER MAS
Seminario Biotecnología Industrial en Argentina – Industrializando la Biología
La Fundación Saber Cómo (FSC) y el Centro de Biotecnología Industrial del INTI organizaron el Seminario “Biotecnología Industrial en Argentina - Industrializando la Biología”.
VER MAS
Mandioca multiuso
Investigadores de diversas disciplinas trabajan con productores de mandioca en Misiones para agregar valor a su producción. Buscan lograr harinas y féculas de mejor calidad, capaces de llegar a mercados más alejados. Otros grupos tratan de obtener bioplásticos con los residuos de esta industria.
VER MAS
Sin inversión no hay desarrollo
En vísperas de debatirse el presupuesto nacional para 2018, el investigador Fernando Stefani elaboró un trabajo en el que pone de manifiesto el vínculo entre el desarrollo de los países y la inversión en ciencia y tecnología
VER MAS
Premio Nobel Medicina 2017
Premio Nobel de medicina por las ideas acerca del reloj biológico interno
VER MAS
Microbios: las nuevas fábricas de biolplásticos
Científicos europeos están experimentando con bacterias y algas y las modifican para que sean fábricas de bioplásticos
VER MAS
El gobierno de Formosa adquirió una biofábrica móvil
La provincia de Formosa adquirió una biofábrica móvil, la primera que se monta en la Argentina
VER MAS
La Argentina bioenergética ya está en plena marcha
La familia Truppel, en el centro-sur de Buenos Aires, avanzan en la construcción de un biodigestor para estiércol bovino. Sustentabilidad y agregado valor, esencia familiar.
VER MAS
Antena Tecnológica- Bioeconomía
BIOMASA
BIOPROCESOS
BIOCOMBUSTIBLES | BIOENERGÍA
BIOPRODUCTOS | BIOBASADOS

BOLETÍN DE NOVEDADES
Julio - Agosto 2017
VER MAS
Musgo fragante: un producto de Synbio y un símbolo para el futuro
Orbella Fragrant Moss is a line of home fragrances cultivated in a glass terrarium. Using nature’s simplest ingredients — sunlight, CO2, and water — Orbella delivers a safer, cleaner, greener alternative to chemical-based air fresheners.
VER MAS
First genetically engineered salmon sold in Canada
US firm AquaBounty Technologies says that its transgenic fish has hit the market after a 25-year wait.
VER MAS
Se creó el “Programa de Bioproductos Argentinos”
El Ministerio de Agroindustria de la Nación creó el "Programa de Bioproductos Argentinos" que funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Agregado de Valor contribuyendo así a la consolidación de un modelo de producción diversificado, sustentable y sostenible.
VER MAS
El paradigma de la biotecnología
El presidente Mauricio Macri firmó el 29 de agosto pasado un acuerdo con el sector biotecnológico
VER MAS
Fermentation Frontiers: Top 10 Trendlines in industrial biotech fermentation
The most visible advanced industrial fermentation target has been cellulosic ethanol, but the targets are diversifying and cellulosics themselves are shifting gears from process to feedstocks.
VER MAS
PYMES industriales e innovación
¿Cuál es la situación actual de las PyME industriales argentinas en lo que se refiere a sus actividades de innovación?
VER MAS
Nuevos materiales orgánicos para avanzar hacia la electrónica del futuro
La electrónica del futuro cada vez está más cerca. Investigadores del Laboratorio de Fabricación y Caracterización de Transistores de Efecto de Campo de la Universidad de Málaga (UMA), liderados por Rocío Ponce, están desarrollando nuevos materiales orgánicos que permitan una tecnología económica, plástica y sostenible que sustituya a la actual, basada en el silicio. En concreto,trabajan en la caracterización físico-química de estos materiales y estudian su comportamiento en componentes electrónicos.

VER MAS
La luz al final de la digestión
Un problema que enfrentan cotidianamente los productores y dueños de tambos y feedlots es qué hacer con las grandes cantidades de bosta vacuna. Se estima que cada animal defeca el 30 por ciento de su peso por día. Si se toma como ejemplo un feedlot que tiene 1.000 vacas, cada una con un peso de 300-400 kilos, el resultado se traduce en un problema de 100 toneladas al día.
VER MAS
Nuevos materiales orgánicos para avanzar hacia la electrónica del futuro
VER MAS
El paradigma de la biotecnología
El presidente Mauricio Macri firmó el 29 de agosto pasado un acuerdo con el sector biotecnológico que establece una agenda de trabajo conjunto para potenciar la actividad y fortalece la transferencia científica y tecnológica hacia el sistema productivo, con la mirada puesta en generar empleos de calidad. Al respecto opinó para Télam el Lic. Francisco Fabián Nigro, director del Centro de Investigación y Desarrollo en Biotecnología Industrial del INTI.
VER MAS
El FDA (Food and Drug Administration) de EE.UU aprueba el Beznidazole
Primer medicamento en EE.UU. para el tratamiento de la Enfermedad de Chagas
VER MAS
Tiempo de repensar la biotecnología
Industrializar la biotecnología
VER MAS
Biogas y Biocombustible en Argentina
Empresa Oil Fox: sinónimo de producción sustentable
VER MAS
Mosquito transgénico: un parche tecnológico para el dengue
A simple vista, el Aedes aegypti OX513A es un mosquito común y corriente. Sin embargo, su genoma fue construido en un laboratorio: es un organismo genéticamente modificado que fue diseñado en la Universidad de Oxford, en Gran Bretaña. Allí, mediante ingeniería genética, se le insertaron dos genes. El principal es el tTAV, que provoca la sobreproducción de una proteína que no le permite sobrevivir sin el antibiótico tetraciclina. El segundo gen es algo más frívolo: el DsRed2 es un marcador fluorescente que facilita la identificación del mosquito transgénico.
VER MAS
¿Un plástico amigable con el Medio Ambiente?
VER MAS
Comer es un acto político
VER MAS
Nueva convocatoria de proyectos para emprendedores
En el marco del concurso AllTec, la provincia de Buenos Aires convoca a emprendedores para el desarrollo de proyectos de biotecnología. La iniciativa se lleva a cabo en conjunto con la UNSAM, la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB) y la Comisión de Investigaciones Científicas. El concurso pone a disposición $1.100.000 en subsidios entre todos los ganadores. El cierre de inscripción es el 6 de septiembre.
VER MAS